Primera Guerra Mundial!!!!!!!!!!!!!!!
A finales del siglo XIX, Europa dominaba en el mundo tecnológica, financiera, económica y sobre todo políticamente: África está casi totalmente ocupada (a excepción de Liberia y Etiopía), así como Asia Meridional. China cayó bajo dominio europeo gradualmente. Estados Unidos y Rusia tienen un dominio eficiente de sus vastos territorios. Un conflicto entre Francia y Reino Unido pudo haber estallado a causa del incidente de Fachoda, pero el rápido ascenso de la potencia alemana unió a los dos países a través de la Entente cordiale. El Reino Unido en especial, así como Francia, poseían un inmenso imperio que aseguraba una exclusividad casi total del comercio y la explotación de riquezas bajo el régimen colonial. Alemania, que no poseía casi ninguna colonia, empezó a pretender algunas, en particular Marruecos, en las crisis de 1905 y 1911.
Veáse tambien: Imperialismo y Neocolonialismo.
Alsacia y Lorena: Por su parte, Francia deseaba obtener la revancha del fracaso sufrido en la Guerra franco-prusiana de 1870 con Alemania. En las escuelas se alentaba a los niños, después de las reformas de Jules Ferry, a colorear Alsacia y Lorena en negro sobre el mapa de Francia (territorios que había cedido a Alemania en el Tratado de Fráncfort). Esta generación fue educada bajo la idea de vengar la afrenta de 1870, derrotando a los alemanes. En 1914 solo hubo 1% de desertores en el ejército francés en comparación con un 30% en 1870.
Los Balcanes: El país de los Balcanes, liberado del Imperio Otomano, (el «enfermo de Europa»), fue objeto de rivalidad entre las grandes potencias. El Imperio Otomano, que se hundía lentamente, no poseía en Europa, a la víspera de la guerra, más que Estambul. Todos los jóvenes países nacidos de su descomposición (Grecia, Bulgaria, Rumania, Serbia, Montenegro, Albania) buscaron expandirse a costa de sus vecinos.
Además, los dos enemigos seculares del Imperio Otomano continúaron su política tradicional. El Imperio Austrohúngaro deseaba continuar su expansión en el valle del Danubio, hasta el mar Negro. Rusia, que estaba ligada histórica y culturalmente a los eslavos de los Balcanes, de confesión ortodoxa, y que les brindó su apoyo ya en el pasado, dispuso en ellos de aliados naturales en su política de conquista de un acceso a «mar caliente» (pasando por el control de los estrechos). Evidentemente, estas dos políticas entre una potencia católica y una ortodoxa provocaron enfrentamientos (los dos imperios poseían, además, un águila bicéfala como emblema).
Sistema de alianzas: Se crearon vastos sistemas de alianzas: Francia, Inglaterra y Rusia de una parte (Triple Entente), Alemania, Austria-Hungría, e Italia, que era enemiga de Rusia y Serbia (Triple Alianza (1882)).
Véase también: África en la era de la invasión
Desarrollo
La guerra comenzó como un enfrentamiento entre el Imperio Austrohúngaro y Serbia, pero tras la declaración de guerra austrohúngara a Rusia el 1 de agosto de 1914, el conflicto se transformó en un enfrentamiento militar a escala europea. Finalmente se incrementaron las hostilidades hasta convertirse en una guerra mundial en la que participaron 32 países. Veintiocho de ellas, denominados «Aliados», y entre las que se encontraban Francia, Italia, el Reino Unido, Rusia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de las «Potencias Centrales», integrada por Austria-Hungría, Alemania, el Imperio Otomano y Bulgaria.
Engranaje del conflicto
El evento detonante fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero del trono de Austria-Hungría, y su esposa, Sofía Chotek, en Sarajevo el 28 de junio de 1914 a manos del joven estudiante nacionalista serbio Gavrilo Princip. Austria-Hungría exigió poder investigar en territorio serbio, ya que consideraba (probablemente con razón) que la organización paneslavista Mano Negra tenía conexión con los servicios secretos de este país. Austria-Hungría dio un ultimátum el 28 de julio a Serbia, que no aceptó todas las condiciones impuestas. El ataque llevado a cabo por Austria activó las disposiciones previstas por las alianzas: el 30 de julio, Rusia declaró la guerra al Imperio Austrohúngaro para ayudar a los serbios, Alemania a su vez declaró la guerra a Rusia el 1 de agosto, después a Francia el día 3 del mismo mes. El 4 de agosto Alemania inició la invasión de Francia a través de la violación del territorio belga (neutral), lo que entrañó la declaración de guerra a Alemania por parte del Reino Unido, que era garante de la soberanía belga. Posteriormente el sistema de alianzas generalizó el conflicto.
Éste fue el inicio de la guerra. Entre los grandes países europeos sólo Italia permanecía neutral. Los dos campos estaban equilibrados: las Potencias Centrales y los Aliados poseían un número semejante de soldados. Los alemanes tenían una ventaja desde el punto de vista de la artillería pesada, pero eso se vio compensado por la supremacía de los británicos en el mar.
Frente occidental
Guerra de movimiento
En 1914, los europeos pensaban que la guerra sería corta. Pero los generales, que habían estudiado las guerras Napoleónicas, estaban equivocados en su enfoque inicial del enfrentamiento. Siguiendo la enorme eficacia de las armas debido a la Revolución industrial, las fortificaciones fueron endurecidas, pero la doctrina de infantería no se tomó en cuenta.
Al comienzo de la guerra los dos bandos trataron de obtener una victoria rápida mediante ofensivas fulminantes. Los franceses agruparon sus tropas en la frontera franco-alemana, entre Nancy y Belfort, divididas en cinco ejércitos. Previendo un ataque frontal en Lorena, organizaron el Plan XVII. Por el contrario, los alemanes tenían un plan mucho más ambicioso. Contaban con la rapidez de un movimiento de contorno por Bélgica para sorprender a las tropas francesas y marchar hacia el este de París (Plan Schlieffen de 1905) y luego enfrentarse a las fuerzas francesas en Jura y Suiza. Lanzaron cerca de 2/7 de sus tropas sobre la frontera para resistir el ataque frontal y prepararon 5/7 a marchas forzadas.
El comienzo del plan trascurrió perfectamente para los alemanes, derrotaron al ejército francés en la Batalla de Charleroi (21 de agosto). Simultáneamente los franceses lanzaron el plan XVII, pero resultó una catástrofe debido a un repliegue prematuro de las tropas hacia sus líneas. Por el contrario, los alemanes progresaron siempre y encontraron la guarnición de París y las tropas de reserva en la Primera Batalla del Marne que marcó el abandono definitivo de los planes anteriores a la guerra.
Guerra de posición
Tras estas diferentes estrategias tan ambiciosas, el equilibrio de fuerzas y la presencia de un ejército llamado mitrailleuse facilitó enormemente la defensa frente al ataque e impuso una estabilización del frente. Los soldados de trinchera colocaron kilómetros de alambradas y minas. Un asalto presentaba tal desventaja frente al adversario que ninguno de los dos bandos se decidió a lanzar una ofensiva de envergadura.
A finales de 1915, el archiduque Falkenhayn propuso su proyecto al Emperador: atacar Verdún, plaza fuerte e impenetrable según la publicidad francesa, pero que estaba en posición delicada por no poseer un camino o una vía férrea para su reavituallamiento. Él esperaba que su caída debilitaría la moral de los soldados franceses. El 21 de febrero de 1916, el ataque propiamente dicho se inició: la artillería vigilaba las posiciones francesas. Los alemanes avanzaron poco, pero las pérdidas de la parte francesa fueron enormes. El 25 de febrero, el general Langle de Cary decidió abandonar, lo que era lo más razonable desde un punto de vista estratégico. Pero el mando francés pensaba que no podrían permitirse perder Verdún y nombró en su lugar a Philippe Pétain, quien organizó una serie de violentos contraataques. Los alemanes transformaron esta batalla de frente reducido en una vasta guerra. El 1 de julio, los ingleses desataron una batalla paralela a Verdún, en la Batalla de Somme, a fin de dividir las tropas alemanas y reducir la presión sobre Francia. Los alemanes retrocedieron el 15 de diciembre, perdiendo 5 km de territorios, que recuperaron rápidamente.
Véase también: Batalla del Marne
Frente oriental
La estrategia de guerra alemana funcionó también contra Rusia. Los ejércitos rusos eran enormes y Francia era necesaria para dividir el ejército alemán. Pero su número impresionante de soldados (8 millones de hombres en 1914) escondía la verdad: compuesto principalmente por campesinos sin ninguna formación militar, mal armados y mal equipados, no estaba preparado para enfrentarse a los disciplinados germanos. El mando ruso era también mediocre. Los dos ejércitos se enfrentaron en la Batalla de Tannenberg (Prusia Oriental) del 26 al 30 de agosto de 1914, después en la batalla de Mazure del 6 al 15 de septiembre de 1914. En los dos casos los rusos sufrieron flagrantes derrotas y fueron obligados a replegarse. Paul von Hindenburg, el comandante alemán de esta campaña, fue enviado al frente occidental para aplicar allí los mismos métodos. Ignoraba que el frente se había estabilizado y que los franceses cavaron trincheras y plantaron extensos campos de minas antipersonales.
En el curso de 1915 dos nuevos países entraron en la guerra: Italia al lado de los Aliados y Bulgaria al lado de las potencias centrales.
Otros frentes
Los demás frentes intentaron maniobras de distracción o contorneamiento, pero ninguno tuvo tanta importancia como los dos frentes principales.
Los aliados desataron la Batalla de los Dardanelos en 1915. El control de los estrechos permitiría a Francia y el Reino Unido revitalizar a Rusia, neutralizar Serbia y encerrar a los imperios centrales. Esta idea, defendida netamente por Winston Churchill, se inició con el desembarco de Gallipoli, pero los aliados no consiguieron penetrar por sorpresa en el Imperio Otomano y fracasaron en las sucesivas ofensivas. La operación fue un fracaso, aunque el cuerpo expedicionario constituía el ejército de oriente, estacionado cerca del campo de Salónica. Este ejército sostendría enseguida a los serbios y participaría en el hundimiento del Imperio Austrohúngaro.
Los británicos fomentaron el sublevamiento de las tribus árabes para perturbar a los turcos otomanos. El más famoso oficial que llevó a cabo estas misiones fue el coronel T. E. Lawrence, llamado Lawrence de Arabia.
El ministro de Asuntos Exteriores británico, Lord Arthur Balfour propuso el establecimiento de un Estado judío en Palestina para obtener el método de fabricación de la acetona y motivar a los judíos estadounidenses para que apoyaran el ingreso de Estados Unidos en la guerra. El mismo año, los ingleses atacaron Palestina (donde mantuvieron el control hasta 1947).
En África, británicos y franceses atacaron desde todos los frentes a las colonias alemanas, rodeadas por sus posesiones. Las fuerzas germanas en Togolandia y Camerún se rindieron rápidamente a las tropas anglo-francesas, mientras que la colonia de África del Suroeste fue invadida por el ejército sudafricano y ocupada totalmente en 1915. Sólo la colonia de Tanganica (Tanzania continental), bajo la dirección del general Paul von Lettow-Vorbeck, resistió bajo dominio alemán hasta el final de la contienda.
Los alemanes, con los primeros submarinos, intentaron imponer un bloqueo completo al Reino Unido y Francia, interceptar el apoyo de sus colonias y romper las rutas de aprovisionamiento entre América (carne de Argentina, armamento estadounidense) y Europa. El torpedeo del RMS Lusitania, donde viajaban 123 estadounidenses, provocó una viva reacción en Estados Unidos, que se preparó para entrar oficialmente en la guerra al lado de los aliados.
1917, el viraje de la guerra
En marzo de 1917, el Estado Mayor Imperial alemán tomó la decisión estratégica de movilizar el frente más hacia el norte, sobre la Línea Hindenburg, evacuando todas sus tropas de las posiciones ocupadas posteriormente a 1914 en el sector de la Aisne. Dinamitaron sistemáticamente los edificios emblemáticos de las ciudades ocupadas. También desaparecieron las fortalezas de Ham y de Coucy (27 de marzo 1917).
Más tarde las dos Revoluciones rusas de marzo y octubre de 1917 permitieron a los alemanes avanzar considerablemente en Rusia. Los bolcheviques firmaron el armisticio con los imperios centrales en el mes de diciembre, después de la Paz de Brest-Litovsk (negociada por León Trotsky) en marzo de 1918. Para obtener esta paz consintieron enormes sacrificios económicos, como entregar a los alemanes un «tren de oro» (cuyo contenido fue confiscado a Alemania por el Tratado de Versalles). Además Alemania ocupó Polonia, Ucrania, Finlandia, los países bálticos y una parte de Bielorrusia. Los alemanes aprovecharon esta situación para enviar importantes refuerzos al frente occidental e intentar obtener una victoria rápida antes de la llegada de los estadounidenses. Se produce un retorno a la guerra de movimientos.
Fin de la guerra
| Soldados | |
| Aliados | |
| Imperio Británico | 908.371 |
| Australia | 60.000 |
| Canadá | 55.000 |
| India | 25.000 |
| Nueva Zelanda | 16.000 |
| Sudáfrica | 7.000 |
| Reino Unido | 715.000 |
| Francia | 1.240.000 |
| Colonias francesas | 114.000 |
| Bélgica | 13.716 |
| Estados Unidos | 50.600 |
| Grecia | 5.000 |
| Italia | 650.000 |
| Japón | 300 |
| Montenegro | 3.000 |
| Portugal | 7.222 |
| Rumania | 335.706 |
| Rusia | 1.700.000 |
| Serbia | 45.000 |
| Potencias centrales | |
| Alemania | 1.773.700 |
| Austria-Hungría | 1.200.000 |
| Bulgaria | 87.500 |
| Turquía | 325.000 |
| Civiles | |
| Alemania | 760.000 |
| Austria-Hungría | 300.000 |
| Bélgica | 30.000 |
| Gran Bretaña | 31.000 |
| Bulgaria | 275.000 |
| Francia | 40.000 |
| Grecia | 132.000 |
| Rumania | 275.000 |
| Rusia | 3.000.000 |
| Serbia | 650.000 |
| Turquía | 1.000.000 |
Reforzados por las tropas provenientes del frente este, los alemanes ponen todas sus fuerzas en la última ofensiva del oeste, a partir de marzo de 1918, sobre el río Somme, en Flandre, en Chemin des Dames y en Champagne. Pero mal alimentadas, mal relevadas, cansadas, las tropas alemanas no pudieron resistir a los ejércitos aliados coordinados por el general Foch y reforzados por el material y los hombres americanos, los primeros tanques y la superioridad submarina y aérea: tras una revolución obrera en Berlín, el gobierno de la nueva república alemana firma el armisticio de Rethondes el 11 de noviembre de 1918.
Participación de Japón
Tras el estallido de la guerra, el Imperio Japonés envió un ultimátum a Alemania, solicitándole la evacuación de Jiaozhou (noreste de China). Alemania se negó a cumplirlo, por lo que Japón entró en la guerra del lado de los aliados. Las tropas japonesas ocuparon las posesiones alemanas de las islas Marshall, Carolinas y Marianas. En 1915, Japón presentó las Veintiún Demandas a China que obligaban a China a no alquilar ni ceder ningún territorio frente a Taiwan a ningún país, excepto a Japón. En 1916, China cedió los derechos comerciales de Mongolia Interior y Manchuria a Japón.
Como resultado del acuerdo de paz de la guerra mundial, Japón recibió las islas del Pacífico que había ocupado, y el territorio de Jiaozhou.
Voluntarios españoles
Hubo voluntarios españoles en el Regimiento de Marcha de la Legión Extranjera francesa, que figuró como as de ases de los regimientos franceses.
En España, durante la Guerra, existió el Patronato de Voluntarios Españoles, que, entre otras cosas, editó diversas obras sobre la participación de españoles en la guerra 1914-1918, como, Los españoles en la Guerra de 1914-1918 (1920). Al frente del Patronato figuró el Duque de Alba.
Desde Cataluña, la Unió Catalanista organizó el llamado "Comitè de Germanor amb el Voluntaris Catalans", creado en febrero de 1916, disponía, tanto en París como en Perpiñán, de dos centros donde los soldados catalanes recibían ayuda y donde podían quedarse normalmente cuando disfrutaban de permiso o estaban convalecientes. Los catalanes lucharon prácticamente en todas las batallas importantes del Norte de Francia. El 11 de noviembre de 1918 se acabó la guerra, con la victoria de los aliados. Muchos de aquellos voluntarios se quedaron en Francia. Algunos voluntarios catalanes, luchando por Francia creyeron que luchaban también por Cataluña, por su autonomía o por su independencia. Sin embargo las potencias aliadas jamás intercedieron por los intereses del independentismo catalán.
Consecuencias
Se calcula que la guerra produjo aproximadamente ocho millones de muertos y seis millones de inválidos. Francia fue el país más afectado, proporcionalmente: 1,4 millones de muertos y desaparecidos, equivalentes a un 10% de la población activa masculina, acompañada por un déficit de nacimientos. El estancamiento demográfico francés se prolongó, con un envejecimiento de la población que sólo logró crecer con la inmigración. Ésta última participó de la reconstrucción de un país donde el norte está en ruinas: casas, puentes, vías férreas, fábricas, etc.
En el plano político, cuatro imperios autoritarios se derrumbaron, lo que transformó profundamente el mapa de Europa, rediseñado por el tratado de paz de 1919: el Imperio del zar (transformado en Rusia comunista), el Imperio Otomano se redujo a Turquía, el Imperio Austrohúngaro fue desmantelado, con el nacimiento de las minúsculas Austria y Hungría, de una Checoslovaquia y una Yugoslavia independientes, el fin del Imperio Alemán, que el Tratado de Versalles disminuyó en el plano territorial, cortado en dos por el Corredor polaco, desmilitarizado, confiscadas sus colonias, supervisado, condenado a pagar enormes compensaciones y tratado como responsable del conflicto.
Nuevo equilibrio político mundial: La guerra se conoció en África, donde los franco-británicos se apropiaron de colonias alemanas, y en el extremo oriente, donde Japón hizo lo propio con las Islas Marianas y Nueva Guinea. Las colonias suministraron víveres, materias primas y soldados. Tras la guerra los pueblos coloniales no creyeron más en lo que se les había inculcado sobre la superioridad natural de la metrópoli y reclamaron una mejora de su situación. A este primer declinamiento de la influencia de Europa en las colonias, se sumó la expansión de Estados Unidos, el mayor beneficiado de la guerra junto a Japón, y cuyas capitales se colocaron al lado de París y Londres en la escena internacional.
Transformación social: Las diferencias sociales se acentuaron con el enriquecimiento de los mercaderes de armas y el empobrecimiento de los pequeños ahorradores, los retirados y los asalariados afectados por la inflación. Las mujeres adquirieron un nuevo lugar en la sociedad, y se volvieron indispensables durante toda la guerra, en el campo, las fábricas, las oficinas, las escuelas (para compensar la marcha de numerosos profesores). El feminismo progresaba, la moda evolucionó, el derecho a voto fue acordado en Gran Bretaña, Alemania, Estados Unidos y Rusia, pero no en Francia.
Consecuencias tecnológicas: La contienda generó un intenso desarrollo de los instrumentos y técnicas de guerra: fusiles de repetición, ametralladoras, gases afixiantes dando orígen a la guerra biológica y química, hubo tanques, dirigibles y aviones, también se practicaron los bombardeos a las ciudades. La artillería multiplicó los calibres, aumentó el alcance y mejoró los métodos de corrección. El transporte motorizado se generalizó.
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